La Viña del Señor
A estas alturas del caso, pocos dudan que el golpe que desarticuló al clan Taddei en el INE provino de la presidencia de la República y que la purga responde a un choque entre grupos políticos internos de Morena. A solo meses de las elecciones más grandes en la historia del país en donde más de 20 mil cargos estarán en juego el INE se debate en una de sus peores crisis de credibilidad que salpica a 13 estados del país.
La buena noticia es que Guadalupe Taddei ya se fue del INE, cuando durante su gestión de terror que terminaba en 2032, salieron 800 personas del sistema profesional de carrera de la institución bajo estricta vigilancia y espionaje interno. Once asesores ya salieron del organismo. En diciembre entrante el Congreso deberá nombrar a una nueva presidenta del INE.
De entrada, se les hizo bolas el engrudo y todo mundo se está deslindando de Taddei, menos AMLO. Hasta Alfonso Durazo tomó distancia. Consejeros Electorales apegados como Jorge Montaño allegado a Adán Augusto López y Norma Irene de la Cruz ligada a Jesús Ramírez Cuevas, han tomado distancia de la expresidenta.
Desde la presidencia de la república inició una operación para deslindar a Morena de Guadalupe Taddei y siguiendo el script tan recurrido por el Peje de culpar al pasado de todos los males presentes y se insinuó revisar para escarbar en la asignación de contratos en tiempos de Lorenzo Córdova al frente del INE.
La Andy del INE
Como en su momento Andy López Beltrán hubo de salir de la secretaría de organización de Morena al calentar el cotarro por sus excesos, tras la renuncia el pasado 26 de octubre de Guadalupe Taddei a la presidencia de Consejo General del Instituto Nacional Electoral puesto al que llegó por sorteo el 31 de marzo de 2023, la máxima institución arbitral electoral del país y legado de la transición democrática, el INE quedó en terapia intensiva sumergido en la mayor crisis política que ha vivido, con el proceso electoral 2026-2027 encima, de ahí que planteé en el horizonte inmediato su reestructuración y reorganización ante los escándalos, conflictos de interés, abuso de poder, asignación de contratos a proveedores favoritos, concentración de facultades en su presidencia, revolver lo público y lo privado y las corruptelas que lo ahogan y la sensación de incertidumbre que pueda manchar y deslegitimar dicho proceso en curso.
Muchos delitos achacados a Taddei y su red de empresarios y funcionarios, que abarca varios OPLES a nivel nacional son perseguibles de oficio como corrupción o contrataciones millonarias ilegales por asignación directa, triangulaciones de dinero, entre otras lindezas. Siete empresas de José Alfredo Hernández Casillas, con quien mantenía una relación personal fueron favorecidas con contrataciones millonarias. En 2024 dos de dichas empresas, Cajas Graf y Tol Producciones, se le asignaron 197 millones de pesos, a pesar de que ya habían sido declaradas desiertas las licitaciones, mientras su chofer apareció como apoderado legal de una empresa proveedora con la que la institución había firmado un contrato por 50 millones de pesos y colaboradores de Taddei en Sonora figuraron como representantes de empresas proveedoras del INE beneficiadas con contratos a pesar de estar bajo la mira de la UIF.
En tres años Taddei destruyó una institución construida durante años. En su comparecencia el viernes pasado ante las comisiones unidas de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y de Transparencia y Anticorrupción de la Cámara de Diputados el titular del Órgano Interno de Control (OIC) del Instituto Nacional Electoral (INE), Víctor Hugo Carvente Contreras para responder sobre 13 expedientes de investigación abiertos desde 2025 y otras 24 indagatorias por presuntas faltas administrativas graves.
Como nunca antes, con Taddei un partido metió a su gente a puestos claves en el INE, como asesores de diputados o representantes partidistas, a tal grado de que en la oficina de la presidencia del instituto se colocó a una persona que trabajó como asesor en la representación de Morena. De ese tamaño la penetración en el organismo.
El fantasma de Rosario Robles
A Guadalupe Taddei le pasó lo que a Rosario Robles con el empresario argentino Carlos Ahumada, grabado en Cuba por los chicos de Barba Roja Manuel Piñeiro, el mítico jefe de los servicios de inteligencia de la isla, en donde buscó refugio, tras la difusión en 2004 de los video escándalos en donde se pilló a operadores cercanos al entonces jefe de gobierno de la CDMX Andrés Manuel López Obrador, recibiendo dinero, entre ellos el Señor de las Ligas René Bejarano y Carlos Imaz, líder histórico del CEU de la UNAM y presidente del PRD de la capital, entonces esposo de Claudia Sheimbaum, con un puesto en la administración pejista. Según Ahumada los videos se los compró Carlos Salinas y fue idea del Jefe Diego Fernández de Cevallos el filtrarlos a la televisión, tocando a Brozo, el Payaso Tenebroso, darlos a conocer en cadena nacional.
Rosario Robles reconoció que se enamoró y desde la presidencia nacional del PRD contrajo deudas con Carlos Ahumada y perdió la cabeza y el sentido de la realidad, lo que la convirtió enemiga de AMLO, habiendo sido una de sus apoyos más importantes para que hiciera candidato a la jefatura de la CDMX en 2000 y luego su llegada al cargo, pues la Robles ocupaba el puesto luego de la salida de Cuauhtémoc Cárdenas del mismo para buscar la presidencia.
Esta vez, Guadalupe Taddei no aprendió dicha elección y tropezó con la misma piedra de involucrar la vida privada en la vida pública y ese es el problema de poner el presupuesto público al servicio de intereses empresariales de allegados.
¡París a tus pies, chamaquito!
Con el escándalo en el organismo electoral quedó demostrado que la corrupción se ha normalizado e institucionalizado en México y la Auditoría Superior de la Federación ya investiga más de 1,100 millones en contratos asignados en el INE durante la gestión de Taddei.
Se habla de traiciones dentro de la mafia adueñada del INE, como que fue el proveedor favorito José Alfredo Hernández Casillas, con base en Picacho 259 en CDMX, quien filtró los videos y audios que propiciaron la caída de Guadalupe Taddei y dejaron para la historia la frase “¡París a tus pies, chamaquito!”, dicha por el proveedor consentido del INE a uno de los hijos de la exconsejera presidenta.
El video del cuento fue tomado en una habitación de la capital francesa con vista a la emblemática Torre Eiffel, de esa que cuestan 200 mil pesos la noche. Andy se quedó corto cuando viajó a Tokio con el diputado Daniel Asaf, ambos miembros del Clan de Amilcar Ollan.
En otro video difundido Hernández Casillas, quien se dice traicionado al dejar de recibir contratos, afirma que puso una mansión y un departamento al sur de la Ciudad de México a los hijos de Guadalupe Taddei. “Vive como rey, porque cubrieron facturas por seis millones”, refiere el proveedor conse del INE y en otro video se les vio brindando a los grabados por la credencial de elector.
No por nada el vicecoordinador de la fracción guinda en la Cámara de Diputados Alfonso Ramírez Cuellar, pidió se investigue a Taddei y a su mafia y se le ponga a resguardo en una fría celda por sus fechorías.
El meganegocio de la papelería electoral
La elaboración de documentación electoral boletas y actas de casillas deja mucho dinero. Cuando existía el Consejo Federal Electoral que presidía el secretario de gobernación la papelería electoral se hacía en los Talleres Gráficos de la Nación, luego Talleres Gráficos de México; después e 1994 con el IFE presidido por José Woldenberg se siguieron haciendo en dicha dependencia, pero con Guadalupe Taddei se creó un mercado oligopólico en donde cuatro o cinco empresas concentraron todas las contrataciones de materiales de la institución.
Con Leonardo Valdés se decidió que Talleres Gráficos de México hiciera los materiales electorales como mamparas y urnas y en 2020 el renovado Consejo General decidió por mayoría abrir al mercado los materiales y la documentación electoral a través de licitaciones.
Ante el escándalo la presidenta Claudia Sheinbaum ha propuesto que Talleres Gráficos de México elaboren la documentación electoral, como antes.
Ni José Woldenberg, Leonardo Valdés, Luis Carlos Ugalde o Lorenzo Córdova, se habló de prácticas de corrupción, sobreprecios, favoritismo y conflictos de interés de la envergadura de los imputados a Guadalupe Taddei.
El INE no se toca
Nunca en la vida política de México la sociedad civil había salido a las calles a defender a una institución electoral, como sí lo hizo dos veces la marea rosa durante el mandato de AMLO.
Sin embargo, como Carlos Salinas con la oposición, el Peje, no los vio, ni los oyó y fue adelante por el control autoritario completo del INE, como organismo autónomo y las consecuencias están a la vista de haber insaculado de una morenista en la presidencia de su Consejo General y Guadalupe Taddei se va con sus secretos guardados sobre la elección de 2024 y la elección judicial.
Sergio Gutiérrez Luna, fue el artífice de la reforma que avaló la asignación de superpoderes a Guadalupe Taddei, para designar a directores en áreas administrativas y de aprobación de contratos. Con esa maniobra se eliminaron contrapesos como la colegiación y ciudadanización, que provenía del anterior IFE y se dejó al INE en manos de los grupos de Morena, incluyendo a la Barredora tabasqueña.
Con Taddei han salido alrededor de quince funcionarios del INE luego de la elección de Blanca Cruz en sustitución. Cruz proviene del OPLES de Puebla y arrastra señalamientos de movimientos similares. El temor es que en el INE se esté cambiando una mafia por otra.
¿Imposible democratizar al INE?
El IFE nació con Carlos Salinas de Gortari en 1994 en un intento de lavar su falta de legitimidad por el fraude de 1988 orquestado contra Cuauhtémoc Cárdenas. Vino a sustituir a la Comisión Federal Electoral que en 1988 presidía Manuel Bartlett.
Un organismo ciudadanizado era una especie rara en un sistema presidencialista y bajo la hegemonía del PRI. En todas sus épocas la institución se ha conformado a través de cuotas partidistas. En su primera etapa las negociaciones incluyeron al PAN como segunda fuerza política.
El Pacto por México de 2012 que inauguró bajo la convocatoria de Enrique Peña Nieto el breve ciclo del PRIANRD que transformó el IFE en INE y la estructura fue entregada al PAN y dio paso a la profesionalización del servicio civil de carrera del instituto.
El IFE-INE de esa época fue visto con sospecha por el movimiento populista aglutinado en la figura opositora de AMLO, luego del resultado de las elecciones de 2006, manteniendo una tensa relación con Lorenzo Córdova, identificado como académico ligado a la escuela constitucionalista de la UNAM, que se sostiene hasta la fecha.
Esta vez, Morena, quien como el viejo PRI hegemónico concentra factores de poder importantes, como los inherentes al presidencialismo, el gasto social como instrumento político y una raquítica oposición, se de complicado que apueste por democratizar al INE y recomponer su función esencial, a pesar de la descobijada de la red empresarial y de funcionarios del entorno de Guadalupe Taddei.
Autopsia sin concesiones al INE
Por eso, más que cambios cosméticos en la institución o esperar que otro escándalo tape lo que pasa en el INE, como ha sido la estrategia del oficialismo en los casos del huachicol fiscal o de los narcopolíticos, amerita practicar una autopsia para conocer a profundidad el calado del daño causado, deslindar responsabilidades administrativas y penales y que se asuma autocríticamente la responsabilidad política de haber llevado adelante el nombramiento de la señora Taddei al frente de dicho instituto a sabiendas de su proceder en la IEE de Sonora y de la reforma legal que le permitió concentrar facultades en el nombramiento de funcionarios, mermando la toma de decisiones colegiadas en el Consejo General. Así nombró a titulares de direcciones ejecutivos y unidades técnicas sin construir consensos a capricho y conforme a sus intereses.
Si bien, los ataques sistemáticos al INE, incluso desde que era IFE a raíz de la elección presidencial de 2006, cuando sucumbió ante Felipe Calderón del PAN, por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, estos arreciaron a partir de 2018 y fueron temas recurrentes en su Mañanera, fueron vistos como parte de una estrategia para debilitar a la institución y preparar su colonización desde el gobierno federal, condición que se vio claramente a partir del nombramiento de nuevos consejeros electorales identificados con Morena y en cuestiones como la sobrerrepresentación, que le concedió la mayoría calificada en la Cámara de Diputados en la elección de 2024, para sacar las reformas del Plan B, cuando se favoreció a Morena y sus aliados con el 74% de las curules en San Lázaro, aunque obtuvieron el 54% de la votación.
Hechura sonorense: el clan Taddei
Guadalupe Taddei, quien fungió como presidenta del Instituto Estatal Electoral de Sonora, y quien sacó adelante sin muchos cuestionamientos la elección de gobernadores de Claudia Plavlovich en 2015 y la de Alfonso Durazo en 2021, con independencia de su pertenencia a una familia cuyo apellido está ligado con Morena, su primo es Jorge Taddei Bringas, cabeza del grupo Universidad (al que pertenecen Martín Vélez de CEDIS y el extesorero de Sara Valle Oscar Ramos) unas de las tribus morenistas más fuertes de Hermosillo y quien era persona cercana al expresidente AMLO.
En su momento AMLO expresó sobre Guadalupe Taddei: “conozco a su familia, son gente progresista, nada que ver con el conservadurismo”, poniendo la ideología por encima de las credenciales profesionales, o sea 90% de lealtad, 10% de conocimiento.
Es inocultable su liga con el gobernador Alfonso Durazo y se dice que fue su remendada para el INE, cuando Rogelio Pilñeda, hijo de Guadalupe Taddei, labora en el primer círculo duracista como secretario particular y en su conferencia semanal el mandatario puso en duda la existencia del Clan Taddei, que de existir, reconoció, el sería el autor intelectual de este, cuando fue quien recomendó a miembros de dicha familia para cargos públicos: a Jorge Taddei Bringas, lo recomendó con AMLO quien lo nombró delegado de programas federales del Bienestar; a Pablo Taddei quien estudiaba un doctorado en Harvard para Litio para México (LitioMX) y ahí está cobrando al frente de la empresa sin producir un gramo del elemento y a Celeste Taddei a una diputación de Morena.
El IEE de Sonora bajo sospecha
El vendaval de huracán de categoría 5 salpicó a la sucursal del INE en Sonora, cuando el mismo patrón de corrupción se practicó en la entidad durante la gestión de Guadalupe Taddei al frente del Instituto Estatal Electoral, heredado a Nery Ruiz, mano derecha de Taddei, de quien se exigen explicaciones sobre contratos asignados en dicha institución.
Todo parece indicar que la corriente amenaza en arrastrar al propio Nery Ruiz, por haber estado ligado siempre a Taddei y la purga que se exige para lavar la cara a la institución, bien pudiera dejarlo fuera del IEE, lo cual por salud del organismo y del proceso electoral en marcha es recomendable, habida cuenta que la elección del 2027 en la gubernatura y en Hermosillo, se podría terciar entre Morena, el PRIAN y Movimiento Ciudadano, con poderosos grupos políticos detrás: René Bejarano y Dolores Padierna con Lorenia Valles; Eduardo Bours con Antonio Astiazarán y Guillermo Padrés, Manlio Fabio Beltrones, Ernesto Gándara, Ricardo Mazón-Julio Luebbert Mazón con Luis Donaldo Colosio Riojas.
En Sonora, las contrataciones también alcanzaron cifras millonarias y no han faltado voces que piden investigar al Instituto Estatal Electoral, presidido por Nery Ruiz Arvizu, quien adjudicó en 2025 un contrato por 29 millones 996 mil pesos a Cajas Graf para adquirir materiales destinados a la elección judicial.
De Nery Ruiz Arvizu es sabido que mantuvo una relación institucional de años con Guadalupe Taddei, desde que ella encabezaba el organismo electoral sonorense en 2014 y de quien reconoce que “Siempre ha sido mi jefa”. A la salida de Taddei del IEE de Sonora, Nery heredó el cargo y se sospecha que también sus prácticas y relaciones empresariales.
Se antoja complicado ir a una elección intermedia, las cuales por su naturaleza responden más a la lógica local, con un arbitraje bajo sospecha y tocado de pertenecer a la red de Guadalupe Taddei tejida a nivel nacional, cuando la contienda por la gubernatura en 2027 podría convertirse en la lucha por acaparar el tercio mayor del pastel electoral entre Luis Donaldo Colosio Riojas de Movimiento Ciudadano, Antonio Astiazarán del PRIAN-Partido Sonorense y Lorenia Valle de Morena-PT-PVEM y en Hermosillo entre Célida López de Morena-PT-PVEM, Flor Ayala del PRIAN y del padrecista Alejandro López Caballero del partido naranja de Dante Delgado, en un contexto de rudo enfrentamiento por el poder y cuyas expresiones y estatequietos se irán dejando sentir.
Sirvan de ejemplo el agarrón de pronósticos reservados entre la gobernadora de Chihuahua Maru Campos con la presidenta Claudia Sheinbaum y los señalamientos de la mandataria chihuahuense de que Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, pactó con el Guano Aurelio Guzmán Loera, hermano del Chapo, apoyo electoral y la filtración de persecución judicial en contra del gobernador Samuel García en Nuevo León.
Aún es difícil decir cuál será el costo para el oficialismo por capturar el INE.



