México lidera la lista de casos de sarampión en el continente americano. La enfermedad, que se consideraba erradicada hace 10 años en el territorio gracias a la vacunación, ha provocado que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emita una alerta sanitaria.
El escenario no es fortuito: diversos expertos lo alertaron. En mayo de 2025, dos especialistas compartieron con MILENIO cómo las condiciones en el país se habían convertido en una “bomba de tiempo”.
Nueve meses después, los datos reflejan una falta de contención para la onda expansiva.Múltiples razones explican por qué, a pesar de las campañas de vacunación a nivel nacional, la enfermedad está de regreso. Hasta este 04 de febrero de 2026 suma 8 mil 331 casos acumulados, como reporta el informe diario de la Dirección General de Epidemiología.
Tres expertos consultados para este análisis alertan sobre los riesgos latentes que aumentan la posibilidad de replicar el comportamiento del sarampión en otras enfermedades totalmente prevenibles por vacunación.
Por su parte, la Dra. Berenice Cruz Maya, profesora de Salud Pública y Comunidad en la Facultad de Medicina de la UNAM añade: “Desde el primer caso, hasta ahorita, fuimos omisos en muchos niveles”.
Cronología de la epidemia de sarampión en México 2025-2026
El sarampión comenzó a propagarse en Estados Unidos. La ola de contagios inició dentro de una comunidad menonita ubicada en Texas, donde las tasas de vacunación se encuentran por debajo de los niveles esperados.
El efecto dominó desplegado del lado norte de la frontera alcanzó a México, aunque, sorpresivamente, el primer caso no se registró en la zona, sino en el centro del país.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, este primer caso se reportó entre el 27 de enero y el 2 de febrero luego de que una menor estadounidense importara el virus a Oaxaca tras un viaje por Laos, Vietnam y Japón.Para abril, el territorio ya experimentaba el peor brote de sarampión en décadas.
En ese entonces, el secretario de Salud de Chihuahua informó sobre la primera víctima mortal: un hombre de 31 años que residía en Ciudad Juárez. No contaba con la vacuna y padecía diabetes, una comorbilidad importante.
El 20 de mayo las autoridades informaron sobre la muerte de dos niños de 7 años y 11 meses respectivamente.
El reporte reveló que su familia pertenecía a una comunidad menonita y ni ellos, ni su madre, habían sido inmunizados.
Sólo un día después se notificó la muerte de una niña de un año en Cajeme, Sonora. Hija de padres jornaleros originarios de Chihuahua, la pequeña presentaba signos de desnutrición y tampoco había sido vacunada.
Los casos no dejaron de aumentar. De los 8 mil 332 acumulados entre 2025 y febrero de 2026, más de la mitad (6 mil 239) se concentran en territorio chihuahuense, donde la comunidad rarámuri ha sido de las más afectadas, sólo después de los menonitas.
En cuanto a estados, Jalisco pasó a convertirse en el estado con mayor número de casos activos con 460 diagnósticos, lo que lo convierte en el epicentro de transmisión del virus ya que, al estar circulando activamente hay mayor riesgo de contagio, como detalla la periodista Blanca Valadez.
Huecos inmunológicos
MILENIO reportó a mediados de 2025 la existencia de importantes huecos inmunológicos que podrían alimentar el crecimiento del sarampión, mismo que ya derivado en 27 muertes.
Uno de los más importantes se le atribuye a la pandemia por Covid-19. Estudios recientes, incluido el último artículo publicado en la revista Vaccines, concluye que la mayoría de los países tuvo una disminución en la cobertura, lo que se puede ver reflejado en los dos grupos de edad mayormente afectados tanto en México como en el resto del mundo: de 1 a 4 y de 5 a 9 años.
Otro hueco radica en los grupos antivacunas. Los datos del Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedad Febril Exantemática señalan que, durante la primera etapa de la expansión la mayoría de los casos se concentró en los municipios de Cuauhtémoc, Chihuahua y Nuevo Casas Grandes, puntos donde radica un importante número de menonitas, quienes han rechazado la aplicación de los inmunológicos debido a sus creencias.
Otro hueco radica en los grupos antivacunas. Los datos del Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedad Febril Exantemática señalan que, durante la primera etapa de la expansión la mayoría de los casos se concentró en los municipios de Cuauhtémoc, Chihuahua y Nuevo Casas Grandes, puntos donde radica un importante número de menonitas, quienes han rechazado la aplicación de los inmunológicos debido a sus creencias.
A pesar de ello, la reticencia a la vacunación no explica del todo cómo el virus terminó propagándose a otras comunidades y hoy afecta a gran parte del país. A inicios de febrero se reportó un brote en jornaleros migrantes que se encontraban trabajando en Empalme, Sonora.
Entre la población de riesgo también se ha detectado focos en comunidades completas sin antecedentes de vacunación, personas en situación de movilidad y poblaciones indígenas con bajas coberturas y aunque no en todos los estados se han confirmado casos, ninguno está exento de registros sospechosos en el último año.
Deficiencia en la aplicación y vacunación de vacunas
Después de los grupos de 1 a 4 y de 5 a 9 años el tercer grupo más afectado ha sido el de 25 a 29 años con 908 casos confirmados y la cuarta tasa de incidencia más importante (8.42).
Una investigación de los institutos Nacional de Salud Pública (INSP) y de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) reportó que los anticuerpos contra el sarampión en la población mexicana bajaron 17% entre 2012 y 2022, al pasar de 99.4 a 82.4% en promedio a nivel general, sin embargo, en el grupo de entre 20 a 49 años, el descenso se ubicó en 71%..
¿Quiénes pueden vacunarse contra el sarampión?
Ante el brote activo el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (CENSIA) difundió una guía actualizada de vacunación con criterios claros sobre quiénes deben vacunarse para reducir la transmisión:
Menores de 11 meses: Se trata de la dosis cero, aplicas en zonas de alto riesgo
De 12 y 18 meses: primera dosis al año y segunda a los 18 meses
De 1 a 9 años: población rezagada que inicia o completa el esquema
Personal de salud y educativo: Refuerzo obligatorio
Jornaleros agrícolas: verificar el esquema, en caso de no recordar
Malaquías propone servicios de medición de susceptibilidad que permitan dimensionar cuánta de la población tiene o no anticuerpos y así determinar si requiere un refuerzo. Sin embargo, a falta de métodos que lo permitan el experto sugiere al grupo de 25 a 29 años de edad considerar:
Por su parte el CENSIA también recomienda a la población de 10 a 49 años acudir a un módulo de atención en caso no recordar si se cuenta con el esquema completo.



