La desaparición de 14 ingenieros que trabajaban para la mina Vizsla Silver en el municipio de Concordia, Sinaloa, mantiene en incertidumbre y angustia a sus familias, quienes denuncian que los trabajadores fueron privados de la libertad por un grupo armado desde el pasado 23 de enero. De acuerdo con los reportes de los familiares, al menos siete de los afectados son originarios de Hermosillo, Sonora.
Privados de la libertad en fraccionamiento «seguro»
Una mujer que se identificó como familiar de uno de los ingenieros desaparecidos relató que los trabajadores se encontraban hospedados en un fraccionamiento llamado La Clementina, inmueble que la propia empresa minera les había rentado y que supuestamente contaba con condiciones de seguridad.
Sin embargo, alrededor de las 6:00 de la mañana del 23 de enero, personas armadas llegaron al lugar y se los llevaron por la fuerza.
Desde ese momento, no se ha tenido ningún tipo de contacto con los ingenieros ni se conoce información oficial sobre su paradero.
Empresa no ha presentado denuncia formal
De acuerdo con los familiares, la empresa Vizsla Silver, de origen canadiense y dedicada a la extracción de plata, no ha presentado una denuncia formal ante las fiscalías correspondientes.
Según les fue informado, la mina temía que el caso afectara su cotización en la bolsa de valores y optó por intentar una posible negociación con el grupo armado.
La entrevistada aseguró que la empresa incluso manifestó estar dispuesta a pagar, pero hasta el momento no han recibido llamadas ni exigencias, ni tampoco noticias sobre los trabajadores desaparecidos.
Familias denuncian falta de avances
Ante la falta de acciones claras, los familiares de los ingenieros fueron quienes interpusieron denuncias ante la Fiscalía General de Justicia de Sinaloa, aunque muchos de ellos viven fuera del estado y no han podido acudir personalmente.
Esto, aseguran, ha complicado aún más el proceso.Una de las personas desaparecidas es Antonio Esparza, ingeniero de 67 años de edad, originario de Hermosillo, quien llevaba siete años laborando para la empresa minera.
Los familiares expresaron su desesperación, al considerar que las investigaciones no avanzan y que no han recibido información concreta por parte de las autoridades ni de la empresa.
Finalmente, señalaron que, aunque personal de la mina les pidió no hacer público el caso, decidieron hablar ante la falta de respuestas y para exigir mayor intervención de las autoridades estatales y federales.



