Fin del mito populista del sistema de salud en modo Dinamarca

La Viña del Señor

Para recrear el movimiento estudiantil y popular de 1967 en Sonora, con eje articulador en la UNISON -antes que la UNAM y el Poli– y como escenario principal Hermosillo, parteaguas del nacimiento de la sociedad civil en la entidad, Ismael Mercado Andrews, quien fue presidente de la FEUS, escribió un texto de crónicas de esa experiencia que tituló “El día en que explotó la rabia”, en donde explicaba su versión de los hechos que siguen conmoviendo a los estudiosos y a las nuevas generaciones de sonorenses y traído a colación a raíz de los actuales bloqueos de los médicos y personal del sector salud por las deplorables condiciones laborales y que vienen impactando negativamente al régimen cívico-militar identificado como Cuarta Transformación, que al Seguro Popular, lo sustituyó con el INSABI y terminó en IMSS-Bienestar y que afectó igual al ISSSTE en carencias y caída de la calidad del servicio, en tanto la medicina privada se fortalece, en circunstancias que llaman a la sospecha.

Hijos de Europa y del existencialismo francés
Esa movilización de provincia que sacudió la modorra pueblerina de la capital, respondía a sucesos conocidos como la Primavera de Praga, que evidenció la cara más monstruosa del estalinismo soviético que con sus tanques aplastó las ideas renovadoras del líder del Partido Comunista de Checoslovaquia, Alexander Dubcek, quien buscaba desde su filiación de izquierda alineada a Moscú promover una sociedad más democrática a la que llamaba “un socialismo con rostro humano” y el Mayo Francés de 1968, como movimientos que teniendo las calles del viejo continente como escenario provocaron enormes cambios a escala global en muchos ámbitos de la vida social, económica, ideológica y política.
En mayo de 1968 la represión estudiantil en La Sorbona y en el barrio latino parisino provocaron movilizaciones estudiantiles que el primer ministro Charles de Gaulle atendió, pero que, en 1969, le costó el cargo luego de un referéndum ciudadano. Lo anterior tal vez haya puesto nerviosa a la presidenta Claudia Sheinbaum ante la consulta de revocación de mandato que se le viene más adelante.
“Seamos realistas, exijamos lo imposible”, “Prohibido prohibir”, fueron frases que encarnaron el espíritu de las movilizaciones de esa época y de la revolución de las conciencias –esa sí de verdad— que desataron.
El existencialismo francés como corriente filosófica encarnada por Jean-Paul Sartre y Albert Camus, que se caracterizó por su profundo análisis de la existencia humana y la búsqueda del sentido de la vida, fue orientación en esa época.
La foto de la Revolución
La fotografía de Ernesto Ché Guevara, tomada por Alberto Korda, se convirtió en símbolo de la rebeldía juvenil lo que le valió ser la más famosa y difundida de la historia. Lo mismo se le vio en las pancartas y lonas de las marchas de Francia que en las de México en 1968.
Y tras la muerte del Ché el 9 de octubre de 1967 en la escuelita de la Higuera en Bolivia, luego de ser herido en la quebrada del Yuro. Algunos de sus compañeros de la guerrilla diezmada por el ejército boliviano, que alcanzaron a romper el cerco militar, escaparon de la trampa por la frontera de Chile en donde los recibió el senador Salvador Allende, según narra Mariano Rodríguez Herrera en su libro “Escape a balazos: los sobrevivientes del Ché”.
La democracia que nadie entiende
Un tema imprescindible para explicar la pasividad de amplias capas de la población mexicana es que poco entienden lo que es un sistema democrático y esto quedó evidenciados a partir de los datos recabados por la más reciente encuesta de Latinobarómetro (El Financiero de 8 de octubre), en donde se evidenció que el respaldo a la democracia decrece en Latinoamérica y México, pues mientras el 52% de los latinoamericanos coincide con la afirmación de que “la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno”, en México esa cifra es apenas del 45 % .
El detalle es que en México no se entiende siquiera lo que es la democracia y sus mecanismos y ventajas, a pesar de que muchos a aludan, cuando el 46 % consideró que “la democracia puede funcionar sin partidos políticos”, el 40 % refirió que “la democracia puede funcionar sin parlamento”, el 42 % “que puede funcionar sin oposición” y el 28 % que “puede funcionar sin elecciones”. Así las cosas, en ese rubro respecto de la cultura política de los mexicanos que saldrán a votar en 2027 y luego en 2030.
La experiencia mexicana
Las experiencias europeas y de la Revolución Cubana en América Latina, con la figura del Ché Guevara como estandarte, tuvieron fuertes efectos en la sociedad mexicana, principalmente entre los jóvenes y un reflejo de ello fue el movimiento estudiantil de 1968 que cuestionó la hegemonía priísta y el autoritarismo diazordacista, lo que hace recordar que movimientos actuales como las protestas de hace días abarcaron 50 ciudades en la Madre Patria España por la crisis de la vivienda que obligó a Pedro Sánchez a convocar para elecciones generales el 29 de noviembre próximo y en Francia por parte de los sectores estudiantiles y en México los bloqueos de los trabajadores del sector salud, principalmente del IMSS, que exigen la destitución de sus líderes charros, aumento salarial, más allá del 6.9% que propone el gobierno federal, mientras al SNTE, incluida la CNTE, se le concedió el 10% y denuncian la falta de insumos y de personal en la institución, en tanto a los médicos cubanos, mediante los cuales se subsidia al régimen de la isla caribeña, se les cubren buenos sueldos, por lo que se ha vuelto insostenible Zoe Robledo al frente del Seguro Social.
En México la experiencia en movilizaciones y protestas sociales es abundante: la de los ferrocarrileros bajo el liderazgo de Valentín Campa y Demetrio Vallejo; la de los 206 médicos cesados luego de haber fundado el 27 de noviembre de 1964, la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos, A. C. para reclamar mayores prestaciones de las instituciones oficiales como el ISSSTE, el IMSS y la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA). Ese pliego petitorio se parece mucho a lo que exigen los trabajadores del sector salud actualmente, aunque en ese entonces la medicina pública carecía de apoyo, faltaban 15 mil médicos, habían disminuidos los salarios de médicos y practicantes, muchos médicos laboraban sin basificación, había desequilibrio salarial, carecían de preparación y capacitación, entre otras demandas. Como colofón tres de los más importantes líderes salieron juidos del país y así Norberto Treviño Zapata, José Castro Villagrana y Faustino Pérez Tinajero, de la Alianza de Médicos Mexicanos, terminaron refugiados en Houston, Italia y La Habana, respectivamente, para salvar el pellejo de la furia de Gustavo Díaz Ordaz.
Otras movilizaciones ciudadanas de resonancia fueron las de 1968 y 1971 cuya desarticulación respondió a una estrategia de Estado; las del CEU de la UNAM de 1987 por la derogación de la cuotas universitarias en el que participó la presidencia Claudia Sheibaum; las del Frente Democrático Nacional bajo la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988; las movilizaciones en apoyo del EZLN en enero de 1994 que frenaron la represión salinista a los indígenas chiapanecos; las provocadas por el Pacto por México formado por el PRI-PAN y PRD en el mandato de Enrique Peña Nieto, por las reformas energéticas y educativas, que orillaron las protestas de la CNTE y el Movimiento No al Gasolinazo y las recientes de los agricultores y transportistas, sin dejar de lado las marchas de la marea rosa opositora previas a la elección de 2024 con su lapidaria frase “Narcopresidente”.
El año pasado la movilización convocada por la Generación Z fue reprimida brutalmente en el Zócalo por la 4T.
Las protestas por el agua contaminada en Jalisco terminaron reprimidas por la policía, lo cual dejó en entredicho al gobernador Pablo Lemus de Movimiento Ciudadano, quien admitió excesos de los cuerpos de seguridad en la marcha de Guadalajara.
Polarización y populismo
Por eso llama la atención que Pedro Sánchez del PSOE, Claudia Sheinbaum de Morena y Lula del PT, además de por la corrupción -de José Luis Rodríguez Zapatero y AMLO– y su incompetente populismo de izquierda, se encuentren hermanados por muestras de rechazo social, los dos primeros en las calles y el tercero en las urnas, cuando en abril de este año el trío participaba en la IV Reunión en defensa de la Democracia en Barcelona, con la euforia al tope y ahora la coyuntura amenaza con cobrarles la factura de la polarización que promovieron en sus países.
En México el malestar social actual demuestra el tamaño de la herencia que le dejó AMLO a Claudia Sheinbaum y cuyas consecuencias trata de ocultar.
El blindaje que acompañó a AMLO durante su prolongada carrera política y burocrática, como jefe de Gobierno de la CDMX y como presidente, se cae a pedazos, igual que el mito de su sistema de salud en modo Dinamarca.
Algún día tenía que explotar la rabia…