La Viña del Señor
No cabe duda que el tablero de la política en México está demasiado revuelto. Y en ese contexto resalta la miopía ideológica con que el gobierno está abordando un tema tan peliagudo como el de la narcopolítica y las acusaciones, en modo de misil que provienen desde E.U. y que amenazan en hundir a la 4T, en un escenario latinoamericano en donde la ola rosa se despide tras una herencia de gobiernos manchados, ineficientes para hacer crecer las economías de sus países, con sociedades polarizadas por estrategia electoral y el desmantelamiento de las instituciones democráticas.
Y en ese aspecto han sido malas noticias para los populistas las derrotas recientes de las corrientes de izquierdas en Perú y en Colombia, con el triunfo de Keiko Fujimori y Abelardo de la Espriella frente a los herederos de Pedro Castillo y Gustavo Petro, lo cual pone a un tris del aislamiento político a la presidenta Claudia Sheinbaum, cuando el propio Lula, declaró a micrófono abierto en el G7 que nunca había sido e izquierda sino sindicalista, que suenan igual pero no es lo mismo, según dio a entender el mandatario brasileño.
Como un complot de la ultraderecha ha calificado Claudia Sheimbaum a los señalamientos en contra de los chicos malos de la 4T y las exigencias de Donald Trump de combatir a los carteles, en tanto el declive en la aprobación gubernamental en las encuestas confirman el desgaste alimentado por la percepción que la administración encubre a criminales y los escándalos de corrupción como los de Segalmex y las redes del huachicol fiscal y que merma el enorme capital político que traía Morena.
Victoria netamente democrática
En plena euforia del mundial 2026, la ciudadanía mexicana obtuvo un triunfo netamente democrático y popular, como lo fue obligar, ante el colapso que no supo prever la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, al gobierno a prorrogar el registro telefónico, tras una campaña de miedo sin ofrecer opciones a los usuarios de las líneas para proteger su identidad, conocida como soberanía digital personal, en un camino a contrapelo de las tendencias protectivas.
El golpe a decisión que pone en exposición de millones de personas, sin garantizar acabar con la extorsión a partir del 1 de julio, fue un triunfo ciudadano en un país en donde contraria a la promesa de que con la 4T se acabaría con la corrupción y que la gente ve como una hipervigilancia sobre los ciudadanos, que presionan para que ocurran cambios que ya se están dando.
Las personas en prepago son quienes están dando la batalla, mientras las líneas buscan ofrecer alternativas a sus clientes para protegerse y evitar quedarse sin vida y sin identidad.
Por el bien de todos, primero delata
Aunado a esto, la publicación reciente en el periódico The New York Times, de que al menos una decena de funcionarios de toda monta, entre gobernadores y legisladores, ligados al partido Morena estaban dando información a las autoridades y agencias estadounidenses sobre las relaciones de políticos de esa fuerza política con las organizaciones criminales, puso en jaque al gobierno de la 4T, cuya maquinaria de propaganda salió a desmentir la información.
Siempre se supo que el primer secretario general del Partido Comunista Mexicano de nombre José Allen, era agente del gobierno norteamericano y fungió como como secretario del Partido Socialista Mexicano antes de la creación del PCM en 1919, pero nunca se había tenido noticia de la delación masiva con carácter preventivo de miembros de la élite gobernante antes de que el agua llegue a los aparejos en las cortes estadounidenses.
Mientras por un lado la protección de personajes del oficialismo acusados en tribunales norteamericanos por sus nexos con los grupos delincuenciales e involucrados en actividades ilícitas se ha instaurado como una política de Estado, por otro, hay quienes han decidido acercarse como informantes o testigos colaboradores con las autoridades del país vecino, caiga quien caiga, o sea no importando que “si cae uno, caerán los demás”.
Y mientras el cerco de la justicia estadounidense se estrecha sobre miembros del partido gobernante bajo sospecha, en México la impunidad está garantizada para la nueva clase política emanada del movimiento del humanismo mexicano y de la revolución de las conciencias en la concepción del filósofo argentino Enrique Dussel en su Filosofía de la Liberación y apropiada por AMLO.
Los Mark Felt rojillos: autogoles morenistas
Y esa confrontación dialéctica entre dos visiones morenistas irreconciliables entre cooperantes con la justicia gabacha y defensores de la soberanía nacional ante el injerencismo yanqui, es seguro que ahondará la crisis interna en Morena y que conlleva la derrota moral de la 4T.
Se dice que entre los delatores de alto rango destacan el senador Adán Augusto López Hernpandez, el “hermano” de AMLO y su cuñado y exgobernador de Chiapas Rutilio Escandón, cónsul en Miami y ambos bajo investigación de Washington.
Entre los funcionarios morenacos referidos volvieron a figurar gobernadores en activo como Alfonso Durazo de Sonora y Américo Villarreal de Tamaulipas, quienes negaron en el caso del sonorense estar sujeto a investigación alguna en E.U. y del tamaulipeco quien afirmó que cuenta con visa vigente.
Ya antes la entrega del general Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, involucrado en el caso de “Rocha Moya y los 10 de Sinaloa”, requeridos por la justicia gringa, aunado a la revelación de la grabación de las negociaciones con alguna agencia estadounidense por parte de la gobernadora de Baja California Marina del Pilar Avila, son dos casos evidentes de como se están moviendo las cosas.
Garganta Profunda, el delator del caso Watergate que hundió a Richard Nixon en 1974, se queda corto ante las urgencias de los morenistas de alto perfil por quitarse las broncas y mantener el visado. Por cierto, fue el exsubdirector del FBI Mark Felt, la fuente de los periodistas del Washinton Post que hizo estallar el escándalo del espionaje a la sede del partido demócrata.
Y a como pinta la situación, todo parece indicar que la sangría de informantes irá de menos a más dentro del partido guinda.
El asunto indica que se pondrá más dramático que el partido no apto para cardíacos de pase a los octavos de final en donde Paraguay dejó fuera del mundial a Alemania en penaltis.
¡Agarren piedras morenacos!



