Claudia Sheinbaum en modo Patria o Muerte

La Viña del Señor

Este domingo 31 de mayo en el monumento de la Revolución quedó claro que la presidenta Claudia Sheinbaum se va a inmolar en defensa de su mentor y de los miembros de su partido, haigan hecho lo que haigan hecho.

En su discurso ultranacionalista, que ni el viejo PRI se atrevió a pronunciar y la simulación de arropamiento reveló miedo a la advertencia de los güeros, en voz del secretario de Seguridad de E.U. en palacio nacional, que vienen por más.

Salvando el pellejo

Al mejor estilo de su padre ideológico del mayor de los Castro, de nombre Fidel, fundador del Movimiento 26 de Julio, en honor a la fecha del ataque al Cuartel Moncada y siguiendo la tónica de su memorable discurso de defensa en juicio “La historia me absolverá”, Sheinbaum, dejó claro ante los acarreados de la 4T que va a proteger a los suyos y de que la noche de los cuchillos largos va.

Al discurso de la presidenta de la revolución de las conciencias cuya popularidad ha caído 7 puntos, en donde le declaró la guerra al país vecino y en donde denunció injerencia en las elecciones de 2027, le faltó el remate final de “¡Patria o Muerte, Venceremos!”, con que Fidel o Ernesto Che Guevara, concluían los suyos con la épica propia de la Revolución Cubana.

Sheinbaum si se puso la camiseta de Rocha Moya

Sin embargo, el evento replicado con recursos públicos en estados gobernados por Morena, que no fue de rendición de cuentas, ni un catálogo de logros gubernamentales a dos años del triunfo en las urnas, si evidenció que la presidenta decidió hablarle a la plaza y a su tribu y que dejó de ser jefa de Estado para convertirse en líder tribal y de partido, además de que no está gobernando para todos, sino para sus seguidores.

La retórica presidencial, propia de activista callejera, hizo ver que la máxima autoridad del país sí se hizo eco de la invitación de los senadores del PAN, que, portando la playera con el rostro de Maru Campos, invitaron a sus pares de Morena en sus escaños a ponerse la camiseta de Rubén Rocha Moya y que Gerardo Fernández Noroña, rechazó furioso.

La noche de los cuchillos largos

Entre el 30 de junio y el 1 de julio de 1934, se llevó a cabo la operación Colibrí, palabra clave utilizada por el régimen nazi encabezado por Adolfo Hitler en el marco de los actos realizados por el Partido Nacionalista Obrero Alemán para apoderarse de todas las estructuras del Estado alemán y que enfocó la purga en la eliminación y arresto de sus enemigos y críticos.

No debe olvidarse que la violencia callejera existente entonces en Alemania promovido por las Sturmabteilung en contra de judíos, comunistas y alemanes, eran apoyados por una parte de la población.

Loa asesinatos llevados a cabo por las SS y la Gestapo, reforzaron y consolidaron el apoyo a Hitler y aportó los fundamentos jurídicos del régimen nazi, cuando las cortes alemanas, para demostrar lealtad al régimen, dejaron de lado la tradición de prohibir las ejecuciones extrajudiciales.  

La persecución a Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, la censura a TV Azteca y la presencia de Hugo Aguilar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el monumento de la Revolución, en un acto partidista, que explica el fracaso de la reforma judicial, el acoso a la libertad de expresión y del uso de las instituciones en forma facciosa.

El Estado dual y la democracia híbrida

El estudioso Albert O. Hirschman hizo que los sistemas políticos suelen oscilar entre la movilización emocional y la decepción cívica y que el poder eleva expectativas, dramatiza conflictos, promete una transformación casi épica y finalmente los gobernantes populistas concluyen que polarizar y hacer propaganda es más atractivo que gobernar bien y para todos.

Y esa ansiedad de hacerse de más y nuevos enemigos han llevado a la relación bilateral con E.U. a tensión máxima y pagar los costos por dejar que la ley siga siendo un piso común y base de la pluralidad democrática.

El jurista alemán Ernst Fraenkel explicó que en el “Estado dual” conviven el marco legal formal y el aparato político que opera por encima de él cuando al régimen le conviene.  Ni más, ni menos.

¡Hasta la victoria siempre!

Mientras el PSOE de Pedro Sánchez atraviesa una sus peores crisis derivada de la imputación penal en contra del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, ha puesto sobre las cuerdas a los socialistas y en Colombia la derecha, contrario de lo anunciado por las encuestas, mandó al segundo lugar al partido y al candidato del presidente Gustavo Petro.

Frente a ese desgaste y caída de popularidad de Claudia Sheinbaum como de Morena, como muestra de la erosión del liderazgo,  todo indica que la máxima de que en política no hay triunfos y victorias para siempre, los puso con los pelos de punta.

Y en ese entendimiento Andy, el junior del caudillo, fue mandado a la banca.