La caída de Rocha Moya: ¿el principio del fin de Morena?

La Viña del Señor

“¿Y el Rocha?”, se preguntaba insistentemente en las redes sociales luego de la captura de Ismael El
Mayo Zambada y la interrogante inundó a modo de sorna hasta convertirse en un estribillo con alta
difusión pública.
Ahora que el gobierno de Estados Unidos ha solicitado la detención provisional con fines de
extradición a la Secretaría de Relaciones Exteriores del gobierno de México al gobernador de Sinaloa
Rubén Rocha Moya; al senador Enrique Inzunza, primero en la sucesión en la gubernatura el año que
viene y quien operó la elección del 2021 en Sinaloa y busca ser testigo protegido del Departamento
de Justicia; al alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez Mendívil; al vicefiscal Dámaso Castro Zaavedra
y a jefes y exjefes policiacos, entre ellos un general, siendo un total de 10 funcionarios actuales y
exfuncionarios los requeridos por la justicia norteamericana a los que acusa de cinco delitos, entre
ellos conspiración para traficar droga a los E.U., acopia de armas y explosivos, secuestro y homicidio
en el caso de un excomandante de la policía municipal de la capital sinaloense, delitos que tienen
pena de cadena perpetua y cuarenta años como mínimo, la bomba que implica a la clase política
sinaloense provocó un verdadero escándalo por lo inédito de señalar a un gobernador en funciones
del partido en el poder como integrante de un cartel del narcotráfico y por ende de un grupo
terrorista, a cuyos miembros la CIA esta autorizada a combatir dentro o fuera de las fronteras del país
vecino.

Juego geopolítico
Si alguien pensaba que Donald Trump por andar entretenido en su guerra en medio oriente y
sobándose la raspada de la derrota de Víctor Orbán en Hungría, había dejado por un lado la presión
sobre México, puede ir mudando de idea, pues el descontón –como Kikicamarenazo lo definió Ramón
Alberto Garza del portal Código Magenta– del Departamento de Justicia apunta a sacudir y
reconfigurar el mapa criminal y político en México, al poner en el ojo del huracán a la clase política
morenista. El ajuste de cuentas va y el conflicto lo detonó la reunión de Claudia Sheinbaum con
Pedro Sánchez, Lula y demás mandatarios de izquierda en Barcelona, sus ataques a la presencia de la
CIA en Chihuahua y el boicot al evento del embajador Ron Johnson en Los Mochis, con motivo de una
cuantiosa inversión gringa.
La relación bilateral entre socios como México y E.U., se encuentra bajo tensión, pero eso ante la
enorme asimetría entre los dos países a la Casa Blanca, parece no importarle. El silencio del
presidente Donald Trump, en el último pool en la mansión presidencial es preocupante, ha dicho el
experimentado periodista Armando Guzmán. Lo que en E.U., es una simple gripe, en México asume
forma de cataclismo.

El inicio de la revisión del tratado de libre comercio es un arma poderosa sobre la cabeza del
gobierno de Claudia Sheinbaum y una negativa de la detención solicitada por el principal socio
comercial tendrá consecuencias, habida cuenta que el capítulo 27 obliga a México a no relajar la
rendición de cuentas y el combate a la inseguridad, lo que incluye a malandros involucrados en la
política y contempla sanciones por corrupción.

Haciendo historia…
Nunca en la historia de persecuciones de políticos de alto rango por parte de la justicia
estadounidense se había solicitado la extradición de un miembro de la cúpula del partido en el poder,
ni la de un gobernador en funciones y ambas condiciones se dan en caso de Rocha Moya.
En la década de los ochentas del siglo pasado cuando el asesinato del agente de la DEA Enrique Kikí
Camarena, la presión ejercida fue brutal sobre el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado y obligó a
la captura de Rafael Caro Quintero y Ernesto Don Neto Fonseca, cabezas del cartel de Guadalajara
que fue prácticamente desmantelado, como ofrenda para echar carne al león rubio. Manuel Bartlett
salvó el cuello, pero quedó tocado por la sospecha.
Los halcones trumpistas no le perdonan a la 4T, entre otras cosas, que haya llenado al país a
enemigos jurados del régimen como los venezolanos, chinos, rusos y cubanos, toda vez que la
frontera Mexicoestadounidense resulta una región estratégica geopolíticamente. Los nexos del
Cartel de Sinaloa con el régimen de Nicolás Maduro, también será expuesto en el juicio de Nueva
York.
El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos (EEUU) dijo, por
medio de una publicación realizada en su cuenta de X, que se había acabado la impunidad para los
narcoterroristas, mencionando al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
“Desde Nicolás Maduro hasta Rubén Rocha Moya, si eres cómplice del narcotráfico hacia Estados
Unidos, te haremos responsable. Esto es solo el principio”, se dijo en la publicación.

Ascenso y caída de un capo
Impresentable desde su ascenso al poder en 2021, su llegada a la gubernatura de Sinaloa por
Morena, se vio envuelto por una serie de señalamientos sospechosos acaecidos el día de la jornada
electoral que impidieron la movilización del voto opositor, así como la intervención del cartel de Los
Chapitos, a favor de su candidatura. Levantones, secuestros y amenazas de operadores del PRI y la
vigilancia de las casillas fue la constante el día de la votación.

Intocable hasta la captura del Mayo el 25 de julio del 24, se vio envuelto en el lío del asesinato de su
principal detractor el exrector de la UAS Héctor Melesio Cuén, que la Fiscalía del Estado, en un
montaje se pretendió hacer pasar como un atentado en un asalto en una gasolinería. Ese evento
desató una cruenta guerra entre las facciones del Cartel de Sinaloa de la Mayiza y la Chapiza, que
dura hasta el día de hoy. En una carta hecha pública el Mayo acusó a Rocha Moya de plegarse a los
intereses de los hijos del Chapo Guzmán y de tenderle la trampa en que fue privado de la libertad una
vez que fue convocado por su ahijado Joaquín Guzmán jr., a una reunión para zanjar las diferencias
entre Rocha y Cuen. El tema y audios de por medio fueron expuestos públicamente en el libro “La
cuarta transformación del crimen organizado” de Ricardo Ravelo y José Luis Montenegro.
Ya desde entonces Rubén Rocha se perfilaba por el desprestigio y rechazo que acumulaba para
convertirse en el Genaro García Luna de Morena, tanto por su pertenencia al círculo cercano del
presidente en turno, como por la protección y la impunidad de que gozaron de su jefe político AMLO
y Felipe Calderón, respectivamente.
Una funcionaria del Bienestar rindió testimonio de que en la elección del 2021 Rocha Moya se reunió
con el Chapo Isidro y de maletas cargadas para financiar las campañas morenistas del mismo Rocha y
de Américo Villarreal en Tamaulipas, todo bajo el escrutinio de Mario Delgado, entonces líder del
partido. El INE y el Tribunal Electoral quedan muy mal parados tras la evocación del cochinero que
fue la elección del 2021 en Sinaloa que la acusación del Departamento de Justicia saca a flote.
Esa cercanía de los hijos del Chapo Guzmán con Rubén Rocha, también es compartida por los hijos
mayores de AMLO, Andy, Gonzalo y José Ramón, con quienes parrandeaban como grandes cuates,
según lo relató la periodista Anabel Hernández en su libro “La historia secreta. AMLO y el Cartel de
Sinaloa”, publicado en 2024.

Muerto político
Ahora que la justicia gringa lo está requiriendo, Rocha Moya y que su carrera política ha muerto, al
desplegar su defensa veladamente dejó entrever que las acusaciones provenientes de la Corte del
Distrito Sur de Nueva York, son un ataque en contra de la 4T y por ende contra su máximo líder
AMLO, quien lo protegió y defendió. Lo cual es cierto, cuando dicha Corte, se dice a manera de cura,
se ha asumido como la oficina anticorrupción más efectiva de México.
Si la solicitud de extradición no es mera propaganda al estilo de los gringos, como así lo parece, el
misil lanzado desde la ciudad de los rascacielos pegó en la línea de flotación del sistema político
mexicano y en su partido hegemónico, detentador de un enorme poderío al controlar la
administración federal, buen número de gubernaturas, un montón de alcaldías, la autónoma FGR, el
Congreso de la Unión, al poder judicial, al tribunal electoral y al INE.

La soberanía y la justicia como coartadas
Una vez anunciada la solicitud de extradición el aparato del gobierno sobrerreaccionó y se movió
para proteger y poner trabas a la entrega de Rubén Rocha Moya y sus nueve cómplices acusados de
narcoterroristas y recibir apoyo de los Chapitos.
El senador Enrique Inzunza, se dice jefe del propio Rocha, quien hace días pedía a voz de cuello el
desafuero de Maru Campos como gobernadora de Chihuahua, perdió el habla tas el anuncio de que
la justicia norteamericana lo requería.
Si bien el respeto a las reglas del debido proceso de la extradición no ha sido una constante en la
administración de Claudia Sheinbaum, como fue el caso de los 92 narcos expulsados en tres combos
amparados en la Ley de Seguridad Nacional, entre los que iban capos de alto perfil como Rafael Caro
Quintero, el Z 40, el Cuini y el Indio, entre otras respetables personas de bajo mundo del hampa.
En su pronunciamiento del 30 de abril, la presidenta Sheinbaum se enredó en la bandera y aludió a la
justicia, la verdad y a la soberanía como escudo para entorpecer la extradición reclamada y comparó
el caso con el del general Salvador Cienfuegos en el sexenio anterior. Como un autoahorcamiento,
definió Jesús Lemus del poscard Narcomundo, la posición de la titular del ejecutivo.
En cambio, la postura proRocha de Ulises Lara, segundo de abordo en la FGR, por soso, ni siquiera
sorprendió.
Los malos asesores de la mandataria –Epigmenio Ibarra, Arturo Zaldivar o Jesús Ramírez Cuevas— la
han hecho pifiar respecto de la necesidad de pruebas en la solicitud de detención provisional con
fines de extradición, cuando el artículo 11 del Tratado de Extradición entre México y E.U., no implica
la presentación de elementos probatorios, sino solo la presentación de esta y una vez detenido por la
FGR el requerido y puesto ante un juez penal, el Estado requiriente, es decir E.U., tiene 60 días para
presentarlas y el juzgado habrá de emitir una opinión de procedencia o no de la petición que habrá
de remitirla a la SRE, para que ordene la entrega del detenido. Este procedimiento de extradición es
administrativo, no penal.
Según conocedores del caso, para llegar a donde está el procedimiento debió de agotar la Fiscalía
Federal del Departamento de Justicia haber presentado el expediente enriquecido con el coro de los
narcos cantores (Chapo Soto dixit), ante un Gran Jurado conformado por 12 personas, quienes una
vez analizadas las pruebas turnaron el asunto a un juez para su curso. La causa probable debió
quedar acreditada.
Si la estrategia de la cúpula morenista –desde Claudia Sheinbaum, Ignacio Mier, Ricardo Monreal
hasta Gerardo Fernández Noroña– , es proteger a los suyos, el fuero no opera respeto de otros
países, y la cacería de narcopolíticos esperada, se pondrá al rojo vivo, cuando desde el gobierno

federal se protege a Rocha Moya y se intentó perseguir a Maru Campos y evidenciar a la CIA. De
locos.
Por lo pronto en el control de daños se habla de la sorda organización de un conclave en
Villahermosa, Tabasco de Rocha Moya y AMLO.

La aniquilación del legado obradorista
Rubén Rocha Moya, durante su trayectoria política ha demostrado ser un personaje lo más alejado
de los principios del catecismo obradorista y la Cartilla Moral que enarbolaba –sin éxito en las
huestes por supuesto– el fundador de Morena: no traicionar, no robar, no mentir.
Junto con pegado a la acusación de 34 páginas contra Rubén Rocha Moya, era de esperarse una
defensa desaforada del sinaloense y un desplegado de la élite morenaca, como en el 2024, cuando
los gobernadores guindas se desgarraron las vestiduras en su apoyo, cuando lo que está en juego es
el legado del líder máximo del movimiento, quien desde su refugio en Palenque trata de dirigir y regir
la orquesta chaira.
Sin embargo, la crisis que a punto está de escalar el Estado, por el tamaño del golpe, fue anunciada
por el embajador Ronald Johnson en Los Mochis cuando motivo de la colocación de la primera piedra
de una fabrica de Metanol con gran inversión en ojos de gringa de 3 mil millones en Sinaloa, habló de
que la corrupción, el sistema judicial y la inseguridad son incompatibles con la inversión. El mensaje
del exboina verde y exagente de la CIA no fue captado por la gente en el poder.
Al evento no asistió el gobernador Rocha y a Johnson se le armó una protesta de recibimiento. Algo
poco visto.
Según el periodista Steve Fisher del periódico Los Ángeles Times la campaña que sería de dichos y
hechos pasaría de la revocación de visas hasta llegar a las cargas penales contra funcionarios y
exfuncionarios.

Combate contra el narcoterrorismo
En Aristegui Noticias la periodista María Idalia Gómez afirmó que el manotazo próximo abarcará
acciones que se vienen contra el narcoterrorismo en Chiapas, Nayarit, Jalisco, Tamaulipas, Baja
California, Sonora, Veracruz y Michoacán y que eso deberían tenerlo en cuenta las agencias de
inteligencia y contrainteligencia del gobierno para calcular el tamaño del golpe.
Y el estatequieto fue tan fuerte que hasta Claudia Sheinbaum y los suyos se olvidaron de Maru
Campos, la gobernadora de Chihuahua, por el incidente en donde murieron dos agentes encubiertos

de la CIA, tras siete días de ataquen la Mañanera del pueblo, señalamientos de traición a la patria y la
apertura de dos carpetas de investigación por la presencia de agentes extranjeros en México, cuando
se ignoró que para los estadounidenses los elementos de la agencia de inteligencia caídos en el
cumplimiento de su deber en la protección de los ciudadanos norteamericanos y mexicanos,
debieron de recibir un trato de héroes y esa afrenta desató el infierno con epicentro en Sinaloa, por
un zarpazo imperial en la línea de flotación de la nave morenista al darle a Rubén Rocha, un trato de
capo cuatrotero, por ser el eslabón más débil de la cadena guinda por indefendible y evidente
colusión con el crimen organizado.
Tradición sinaloense
Sinaloa tiene el honor de figurar como una de las cunas del narco, debido a presencia de la
comunidad china a principios del siglo XX, quienes enseñan a los nacionales la siembra de la amapola,
a partir de semillas de la planta traída del país asiático, un lucrativo negocio que los generales de la
revolución después hacen suyo tras la expulsión de los orientales.
En la novela “La primavera del mal” Francisco G. Haghenberg, han dicho algunos comentarios, rastrea
los orígenes del fenómeno de las drogas entre México y Estados Unidos de los años 30 al 50. Los
intereses y acuerdos secretos entre las autoridades de ambos países, las guerras por los territorios,
las complicidades y traiciones cuyas consecuencias trazan un reguero de sangre hasta nuestros días y
se detalla cómo se inicia uno de los negocios más lucrativos y ahora sanguinarios de la historia de
nuestro país: el narcotráfico, pues se trata de una novela negra, en donde se descubren las claves del
problema y queda claro que la política de Washington estuvo marcada por la doble moral, mientras
que en México se impuso la corrupción.
El quid del escabroso tema es que Rocha Moyas abundan en las filas del partido guinda.
La novela de la narcopolítica apenas empieza…